lunes, 21 de enero de 2013

El cine, un potencializador de ideologías.

Por Armando Brugés Dávila.
La ideología, ese conjunto de ideas fundamentales, que según la Real Academia, caracteriza el pensamiento de una persona, colectividad o época, de un movimiento cultural, religioso o político, ha sido un fenómeno consustancial a la naturaleza humana en su largo y complejo proceso de socialización.
La magia fue el primer intento del hombre por dominar la naturaleza. Con ella se inicia un fabuloso proceso, inacabable por cierto,  que pasa por Descartes y continúa con el posterior desarrollo del sorprendente mundo de hoy, en donde el conocimiento tecnológico-científico, alcanza alturas hace apenas 100 años inimaginables. Hoy día, cuando la ciencia se encuentra ad portas de descubrir los misterios físicos del pensamiento, la tecnología de punta producto y consecuencia del desarrollo científico, es utilizada para negar fundamentos básicos del conocimiento como tal, al ser utilizada por los adultos para generar entre los niños y jóvenes la idea equivocada, prevaleciente hasta principio de los tiempos modernos, que entre  la fábula, la leyenda, el misterio, los sueños, y la realidad propiamente dicha no existía diferencia alguna. Concepción esta que sólo ha servido para fortalecer el anacrónico dualismo filosófico. Precisamente contra esto ha luchado la ciencia y aunque muy lentamente ha ido quitándole espacio a tal concepción, la que cada día pierde más seguidores, pero a la que se aferran aún muchos por lo que la lucha continúa.
Primero fue la magia, después la infinidad de dioses que produjo el mundo antiguo, todos ellos  promocionados por sectores que al descubrir el poder que generaba el control del mundo emocional en el resto de sus congéneres, optaron por explotarlo en su propio beneficio. Hoy día, esos grupos, han optado por utilizar la ciencia, la misma que los ha combatido en todos los tiempos, para afianzarse en el colectivo humano mediante la tecnología. Para ello utilizan la poderosa fuerza de la imagen y el sonido del cine. Exitosas producciones cinematográficas como Harry Potter, Blanca Nieves y el Cazador y últimamente Una Aventura Extraordinaria   son tres buenos ejemplos de esta tendencia de tratar de mantener vigentes teorías que como el dualismo y sus secuelas ideológicas han sido construidas e impuestas en beneficio de sectores minoritarios de la sociedad mundial.
En la última de ellas incluso, se nota una propuesta similar a la que concretara Akhenatón en Egipto una vez consolidado el imperio, esto es la intencionalidad de unificar las tres grandes religiones monoteístas existentes hoy día, cristianismo, mahometismo y el hinduismo,  en una sola. Pareciera que estuviéramos hablando de un imperio planetario. Lo triste del proyecto radica en que el bombardeo ideológico va destinado a la niñez  porque los interesados conocen perfectamente que el mundo emocional, ese misterioso, diminuto y complejo universo de las emociones humanas que se encuentra ubicado en el sistema límbico de  nuestro cerebro, es una tabula ciertamente no rasa pero si muy maleable, en donde cualquier idea inducida puede quedar grabada para toda la vida. Infortunadamente los que controlan el aparentemente mágico mundo de la tecnología, cuentan con la ventaja de que los fenómenos sociales son lentos tanto para aparecer como para desaparecer. Pero también para fortuna de esta humanidad en constante desequilibrio, la neurociencia avanza con pasos agigantados en la sustentación y comprobación de la fundamentación monista del mundo. 
 

 

 

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